sábado, 31 de diciembre de 2016

Adiós 2016



Si bien esto comenzó como un blog literario, me gusta pensar que aún así puedo ocupar este lugar para compartir una pequeña parte mía con ustedes. Y es que este año 2016 han pasado muchas cosas que quizá necesitan un poco de reflexión, y al parecer pienso mejor las cosas a medida que las voy escribiendo, me ayudan a expresar todo aquello que suelo guardarme en lo más profundo. Siento que al presionar un par de teclas puedo dejar salir todo aquello que no puedo normalmente.

Comencemos por las promesas que me hice a inicios de este año, prometí muchas cosas y realmente no creo haber cumplido ninguna a cabalidad, pero si estuve bastante cerca con un par. Por ejemplo, tuve la extraña ilusión de querer subir una entrada diaria al blog, leer 30 libros e intentar llegar a lugares a los que no había llegado compartiendo mi opinión, no en busca de reconocimiento, si no que en busca de alguien que respondiera y así poder intercambiar opiniones y gustos, generar lazos. 

Si bien no cumplí ninguna de esas tres cosas, pude finalmente mantener levemente más activo el blog... al menos hasta septiembre que fue cuando las cosas comenzaron a complicarse para mi, pero eso ya se los contaré más adelante... si es que siguen leyendo esta entrada. En Goodreads marqué alrededor de 60 libros leídos este año -fueron un poco menos-, pero esto es porque acabé leyendo manga que me ayudó a llegar a esa meta, pues creo que finalmente no fueron 30 libros -entiéndase como novelas- realmente. Aunque puede que haya estado bastante cerca esta vez.

Finalmente no sé si realmente llegue a otros lugares como planeaba hacerlo, pero sí conocí nuevas personas, como Miguel de libros con café, una persona que conocí realmente en el 2015, pero que este 2016 se volvió un gran amigo con el que he compartido muchas experiencias y conversaciones serias y estúpidas. También gracias al Instagram conocí a un par de personas más con las que de cuando en cuando nos enviamos unos Dm's o nos comentamos las fotos gente de por aquí y de por allá. Quizá no es lo que planeaba originalmente al inicial el 2016, pero si es mucho más de lo que REALMENTE esperaba lograr.


Ahora dejando de lado lo que cumplí y no cumplí dentro de mis metas personales de este año, hay muchisimas cosas que aprendí, con mucha alegría y con mucho dolor. Me pegué buenos porrazos este año, y hay uno que fue casi como la caída desde un acantilado. Yo misma estaba esperando de mi cosas que me superaban, más allá de la presión de mis padres era yo quien me estaba sobreexigiendo cosas para que ellos estuvieran orgullosos. 
Quise ser la hija perfecta y me di cuenta que ellos -mis padres- jamás me pidieron eso, ellos solo querían que yo fuera feliz.
 Quise ser la hija perfecta, cumplir con lo que muchos me dijeron que me aseguraría una buena vida y seguí estudiando algo que realmente no conocía, que sabía que no me gustaba pero yo seguía forzándome a que me gustara. Mi mamá me preguntó muchas veces "¿Realmente te gusta?" y yo me limitaba a encogerme de hombros para responder un suave "ajá".

Pero llego un momento en que no pude seguir aparentando, fue un momento de revelación, comparable probablemente con un encuentro espiritual, o la llegada al nirvana, fue un momento totalmente loco y se los pienso contar lo más simple posible.
Yo me encontraba en una nueva clase de Cálculo II -ramo que estaba dando por tercera vez-, la profesora tenía un ejercicio escrito en la pizarra comenzando a preguntar quién podía resolver aquello. Fue entonces que se me ocurrió mirar a mi alrededor y pude ver algo que me impresionó. Vi a mis compañeros con rostros alegres... pensativos, pero alegres, soltando respuestas... riéndose al fallar como si realmente no importada, pude ver tranquilidad en sus rostros a pesar de no comprender realmente el ejercicio. Y luego... ahí estaba yo, con un dolor en el pecho porque DE NUEVO no sabía que estábamos haciendo, mi cuaderno lleno de cálculos y números que no entendía y que realmente ¡NO ME IMPORTABAN!
Mis compañeros estaban felices y yo... yo me estaba hundiendo en mi propia miseria por decisión propia.

Fue entonces que ni siquiera dejé que la clase terminara e inmediatamente comencé a revisar mi celular para buscar información sobre otras carreras, cambio de carrera interna e incluso la inscripción para la PSU -Prueba de Selección Universitaria, que es una prueba que hay que rendir para el ingreso a la universidad-, para darme cuenta que la inscripción había acabado solo 4 días antes y la única salida era tomarme un año para dar la prueba en la siguiente ocasión. 

Fue unas semanas después cuando me llené de valor y entre lágrimas le confesé a mis papás que no estaba feliz en la universidad, que lo estaba pasando mal y de que quería botar la Ingeniería Civil y dejar los dos años que llevaba de lado para irme a estudiar Traducción.  Mis papás me apoyaron a ojos cerrados y fue entonces cuando me cayó la teja -por decirlo de alguna forma-, mis papás no querían que yo fuera ingeniera, que ganara millones y tuviera una vida llena de lujos... ellos solo querían que yo fuera feliz y siguiera mis sueños. Lo único que ellos me pidieron a cambio fue que terminara el semestre y así lo hice. 

Intenté salir lo mejor parada que pude, pero supongo que lo que podía no era mucho, no después de tal revelación.

Creo que me desvié un poco del plan inicial de esta entrada, pero como mencioné anteriormente cuando comienzo a escribir siento que me libero un poco y puedo dejar salir lo que me he estado guardando.

Para finalizar quiero poner un par de metas para mi 2017... No puede haber un cierre de año sin nuevos propósitos para el año que viene así que ahora me propongo lo siguiente.
  • Dar la PSU 
  • Ser Feliz, preocuparme de seguir mi felicidad y no ideales estúpidos que nadie me ha pedido.
  • Viajar... no importa si es a la comuna de al lado o el otro lado del mundo... solo viajar y disfrutar.
  • Amar sin temores, dejar de limitarme por miedos del pasado.
  • Mantener lo mejor posible todas las amistades que estoy dejando al abandonar la universidad.
Espero, dentro de un año poder volver a esta entrada y orgullosamente decir que cumplí todo esto. Intenté hacer estas metas lo más realistas posibles enfocándome no en ser mejor persona... si no en ser feliz y disfrutar la vida a concho.

Eso es todo por hoy, si llegaste hasta este punto, eres grande. Muchas gracias, te debo un frugelé.
No olviden dejarse envolver por las palabras y espero tengan felices fiestas y llegue un hermoso 2017 para todos ustedes.

2 comentarios:

  1. Happy new year :D
    Great blog! I'm following you! Follow back?*
    http://omundodajesse.blogspot.pt/

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  2. Gracias por tu honestidad y no te preocupes, cambiar de rumbo no es una decisión fácil pero más vale tomarla a tiempo que quedarse donde uno no es feliz. Todos tenemos mucho para dar y debemos estar donde nos corresponde para poder compartir plenamente nuestro verdadero talento. Un abrazo.

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